Visite nuestro patrocinador

Tu diario. Libertad de expresion

Su opinión Patrocinadores Normas de Malaka.es Buscador Anúnciese aquí Hemeroteca• usuarios en línea • Viernes 23 de Agosto de 2019
Se acaba el año
Jacinto Martinez Anton. 30.12.18 
Se está acabando un año que se ha saturado de angustia, ansiedad y a la vez de expectativas, en lo social, en lo económico y en lo laboral.
En lo social ha estado sacudida, sobre todo, por el fenómeno migratorio que por lo masivo y aparentemente desordenado ha sorprendido a propios y extraños, y ha superado nuestra capacidad de absorción, quizás por falta de previsión, quizás por falta de planificación y organización; también, aunque en menor medida, ha tenido resonancia la rebelión de los pensionistas que ha hecho que los partidos se replanteen programas y proyecto de presupuestos.
En lo económico, el panorama ha estado definido por un conato de salida de una crisis sin precedentes, con un aumento del consumo y un cierto repunte de la inversión, y a la vez, por una amenaza creciente de la entrada inminente en una nueva crisis; simultáneamente y de forma amenazante, la irrupción masiva y sobretodo desordenada de inmigrantes que demandan una protección social a cargo del erario público, supone una sobrecarga que al no poder ser absorbida por el mercado laboral existente, hace más inciertas las expectativas de mejora.
En lo laboral, poco hemos mejorado. Es cierto que ha aumentado el empleo, pero a base de precariedad e inestabilidad; seguimos manteniendo inaceptables índices de desempleo, sobre todo, y de forma muy preocupante a costa del empleo juvenil, sin tener en cuenta el incremento de personas sin trabajo que supone la inmigración, hasta ahora no contabilizados al no estar debidamente censados.

No he querido entrar en lo político para no herir sensibilidades, pero es evidente desde cualquier óptica que se han producido turbulencias, unas machaconamente anunciadas, otras inesperadas y de recorrido muy incierto, lo que contribuye a generar tanto ansiedad como ilusiones, según la perspectiva del observador.

Es verdad también que cuando un año acaba, sobre todo si ha sido duro, mayoritariamente surge el deseo de que el próximo sea mejor; por tanto es un momento que genera ilusión y esperanzas de mejora, aunque la situación de partida no sea excesivamente halagüeña.

No se si, parafraseando a la reina de Inglaterra, hemos tenido un "annus horribilis", si ha sido o no más "horribilis" que otro, pero ha sido un año que finaliza dejándonos muchas ventanas abiertas por las que puede entrar aire fresco que ventile el olor a podredumbre de la corrupción, de la actual acción política y de la situación territorial; pero también para que una ventisca haga zozobrar normas de convivencia que nos ha costado mucho conseguir y que nos han mantenido muchos años en paz.

Quiero ponerme, como hacemos casi todos en estas fechas, en modo positivo, deseando que lo que entre por nuestras ventanas sean aires frescos de mejora, estabilidad, seguridad, prosperidad, felicidad, salud, solidaridad, trabajo, paz y amor. ¡Feliz año nuevo!.
Esta noticia ha recibido 689 visitas y ha sido enviada 1 vez       Enviar esta noticia




<-Volver
Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los malagueños a expresar sus opiniones en este periódico digital.
Malaka.es no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor.

Envíe su artículo o carta a:
redaccion@malaka.es


malaka.es
Periódico Independiente
Málaga

Depósito Legal:
MA - 1.023 - 2000

Andalucía Comunidad Cultural S.L.
Servidor de Internet

Director: Alejandro Ortega
Delegado: Federico Ortega

952 410 658
678 813 376
contador
visitas desde nov. 1998