
Una vez más, se demuestra el abandono de los servicios públicos por parte del gobierno central en general y del Ministerio de Fomento en particular al provocar que los trenes más populares, los que necesitan usar los trabajadores, estudiantes, pensionistas... para sus quehaceres diarios, sean restringidos sus servicios por la política de destrucción de empleo estable y de calidad en el ferrocarril público.
La línea de cercanías Málaga-Fuengirola, es una de las más rentables del país y viene siendo abocada al rechazo por parte de los ciudadanos ante la supresión indiscriminada de trenes sin preaviso, sin facilitar medíos de transporte alternativos... empeorando no sólo la calidad del servicio sino la vertebración del territorio ante la limitación del servicio público de transporte.