El PA hace bandera de una sanidad pública, gratuita, universal y de calidad y es por ello que hace un llamamiento a la ciudadanía malagueña a salir a la calle el próximo día 20 y exigir que el gobierno de la Junta cumpla lo que prometieron y no sigan anclados en la hipocresía y el desconcierto. Denunciamos la política sanitaria del PSOE/IU tanto en inversiones en equipamientos como en empleo de los profesionales en este sector esencial del estado de bienestar. Están en juego más de 1.000 puestos de trabajo y en torno a 1.000 camas hospitalarias, en un territorio que ya tiene el peor ratio en cuanto al número de camas hospitalarias por habitante y la menor inversión en cuanto a euros por habitante. El actual gobierno acumula incumplimientos en infraestructuras sanitarias que afectan hasta un total de 32 proyectos de hospitales y centros de salud en toda Andalucía, con instalaciones inacabadas o que ni siquiera han comenzado a construirse. Han cruzado con creces las líneas rojas que decían que no iban a traspasar nunca en materia de derechos sociales, como es el de la sanidad. No sólo han destruido, y sigue destruyendo, empleo en el sector público sanitario sino que es incapaz de gestionar el modelo concertado que ellos mismos han ido imponiendo, año tras año. Al mismo tiempo que imponían dicho modelo, iban paralizando obras de equipamientos sanitarios necesarios y dejan en un cajón otros proyectos prometidos sin que comiencen las obras Los datos oficiales hablan por sí mismos, según el Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas elaborado por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, Andalucía perdió entre julio de 2011 y julio 2013 un total de 7.670 empleos en la sanidad pública. Se pasó de 96.136 a 88.466 puestos de trabajo en dos años, siendo especialmente perjudicadas la mujeres ya que, además, por cada cuatro plazas que se perdieron, tres eran mujeres. Una educación y sanidad públicas de calidad constituyen una conquista irrenunciable de nuestra democracia, sin las que difícilmente puede hablarse de justicia social y menos aún de igualdad de oportunidades. Son una de las bases fundamentales del estado social, democrático y de derecho. Nuestros ciudadanos tienen derecho a recibir una EDUCACIÓN y ATENCIÓN SANITARIA DIGNAS y DE CALIDAD. Si además no potenciamos la investigación, el desarrollo y la innovación no sólo no estamos potenciando el futuro, estaremos menoscabando el presente. La defensa de la sociedad civil y de la democracia implica la de los derechos sociales y ciudadanos, y si hay políticas que los atacan se hace imprescindible, más aún, vital, luchar contra ellas. |