
Frente a las declaraciones de principios generales, pretende introducir cláusulas concretas y verificables de transparencia: como la publicación de facturas o las consultas ciudadanas.
Si bien es una iniciativa que les parece adecuada y contra la que no se oponen, el grupo CSSP considera que no hay que considerar el Código de Buen Gobierno, presentado por el tripartito de Marbella, como la "panacea de la regeneración democrática”.
La razón la tienen muy clara en el seno del grupo apoyado por PODEMOS: "hay que pasar de las palabras a los hechos, de las declaraciones de intenciones a la realidad". Para CSSP el Código de Buen Gobierno adolece de dos cosas: