
El Partido Popular sigue creyendo que las empresas municipales forman parte de su cortijo y están a su servicio. Una vez más, hizo valer su mayor número de representantes en los principales órganos de gestión para bloquear el normal funcionamiento de estas sociedades públicas y condenarlas a una parálisis total e intencionada.
Lo volvió a demostrar en el último consejo de administración de Samset, utilizando sus cuatro votos para negar una mayoría absoluta que permitiese iniciar los trámites para la elección del consejero delegado y el nombramiento del nuevo secretario.
“Esta es una decisión que requiere ocho votos, imposibles del alcanzar entre PSOE, C’s, IU y nosotros, situación que el Partido Popular quiere aprovechar para imponer sus criterios y seguir colocando en puestos de máxima responsabilidad a personas afines al partido”, denuncia el portavoz de Costa del Sol Sí Puede, José Piña.