
Decía Steve Jobs, fundador de Apple, en relación a la innovación, que no era un problema de dinero, sino de personas.
Traslado esta reflexión a Torremolinos, mi pueblo, (yo fui una de las que gritó “¡Torremolinos pueblo ya!”), para hablarles de las sensaciones que, después de 20 años alejada de la primera línea política, he tenido y tengo desde el pasado mes de junio, al volver como concejala en la oposición.
¿Cómo ha podido degradarse tanto, hasta llegar al caos al que los gestores han conducido a la casa de todos, el Ayuntamiento?
El ambiente de los trabajadores y su situación personal y laboral, las relaciones entre los grupos políticos, el desarrollo de los plenos y las comisiones… todo está bajo un manto de desmotivación, falta de ilusión, y así no se sale de esta situación ruinosa a la que nos han conducido.