Saltan a degüello, amigo Mancebo. Una, con ingenua (espero) ignorancia. El otro, retorciendo y aprovechando como facilona coartada los comentarios de la primera. Están inquietos, Mancebo. Tu iniciativa, vuestra iniciativa, parece que inquieta casi antes de nacer. Eso debe ser bueno para vosotros; digo yo... |