Querida Lola Garcia, qué suerte la suya poder peder el tiempo en plantearse ese tipo de “gilipolleces”, decirle que la democracia en si es la gran estafa; si no dígame usted en que sistema los empleados “políticos” tienen más y mejores derechos laborales y económicos que los dueños “el pueblo”, parece que a usted le indigna mucho la monarquía , que por otro lado comparto plenamente con usted, pero se olvida del gran pastel; o es que acaso no le molesta que el sistema permita tener coches oficiales, dietas a go go, sueldos descomunales, horarios laborales de risa, teléfonos móviles, seguros privados, y una eternidad de mejoras que el populacho no vemos ni de lejos, y todo ello por dedicarse a lo que se supone que es lo que les gusta. Perdone, Republica no gracias, no queremos más de lo mismo. Anarquía, esa es la verdadera revolución social. Siempre desde el respeto. |