Hoy le concedemos nuestro galardón de cafeína, acompañado de alguna bollería hipocalórica que nunca viene mal, a D. Luis Bravo, por la inabarcable actividad que soporta como gerente de una fundación “privada”, gestor de los fondos de ésta, aseador de imagen canteril, comunicador del PP, redactor prensa del ayuntamiento, desbrozador, encauzador hídrico, analizador político, escritor comentarista en todos los medios digitales a todas horas del día, y un sinfín de ocupaciones o actividades que le hacen más parecerse a un ser superior o divino que a un ser terrícola. Este hombre está en todos sitios en el mismo intervalo de tiempo, admirable. Rafa Calasanz
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