
Los distintos gobiernos de Europa y la misma Comisión Europea están inmersos estos días en una gran discusión sobre las vacunas anticovid. Parece ser que las farmacéuticas no cumplen con los compromisos adquiridos con la Unión Europea, firmados en su conjunto por la Comisión. Si eso hacen con Europa, una potencia política y económica de primer orden, qué pasará con las vacunas para el Tercer Mundo. Creo que los paises de África, Iberoamérica y muchos más soportarán la pandemia a pelo, muriéndose la gente poco a poco, sin vacunas en mucho tiempo y con unas condiciones en Sanidad Pública que todos nos imaginamos.
Pasará lo mismo que con el sida de los años ochenta, morirse sí o sí, eso es lo que sucederá, con el agravante de que el sida era minoritario, comparado con lo que está pasando ahora. Podría hacerse verdad lo que dicen algunos negacionistas, que esta pandemia ha sido provocada a propósito para disminuir la presión de la población mundial. Yo no lo creo, pero las consecuencias mortíferas de esta crisis pueden llevar a una mortalidad gigantesca en los países pobres y que se cumplan esos malos augurios de los seguidores de Miguel Bosé. Ya han fallecido más de dos millones de personas, puede que sean muchos más pues el recuento de víctimas, si en el primer mundo es opaco, qué pasará en los países del tercer mundo. Lo que preveo es que una vez vacunados los ricos, las vacunas sobrantes irán para los pobres, pero claro, bastante más caras. Aquel lema que decía: 'Trabajadores del mundo, uníos' se podría cambiar por: 'Pobres de mundo, uníos'. 'Unirsus', que diría Lola Flores.