Luis Portillo. París (ECS). - Para reforzar el control de las fronteras, la Unión Europea proporcionó a la policía marroquí un sofisticado software para extraer datos de los teléfonos. Sin control, estas tecnologías podrían utilizarse para vigilar a periodistas, disidentes y defensores de derechos humanos en Marruecos.
En Marruecos, la represión contra quienes desafían al régimen se ha recrudecido con dureza. Abdellatif Hamamouchi, de 28 años, pagó el precio. Una tarde de julio de 2018, el periodista y activista de la Asociación Marroquí por los Derechos Humanos fue víctima de un bárbaro ataque por parte de hombres que, según su testimonio, pertenecían a la policía política del régimen. "Me golpearon y me tiraron al suelo antes de quitarme el móvil. "Después del incidente, los policías pudieron acceder a mis correos electrónicos, mi lista de contactos y mis conversaciones”, recuerda el joven marroquí exiliado en Francia.
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