
El dinero es una cuestión de confianza, por ejemplo: tomas el pan y das una moneda o pasas una tarjeta. Mañana puede que la moneda deje de tener valor, por el contrario, el pan no. Si una persona ha manipulado la confianza, aunque haya sido absuelto por inviolabilidad de su cargo, por prescripción del delito, o por una puesta al día tardía de una parte de sus beneficios, que ocultaba a la hacienda pública, ha perdido el crédito de confianza que pudiera tener. ¿Debemos seguir el "rio que nos lleva"' o poner un límite? ¿podría el poder judicial decir algo, si en este momento está caduco y parece incapaz de cumplir su cometido? ¿Qué podemos hacer cuándo el que ha pedido durante años ejemplaridad a su pueblo ha dejo de ser ejemplar él mismo? Incluso cuando se le anima de forma informal a dar explicaciones, contesta de mala manera. Esto se parece cada vez más a ese lugar, donde la corrupción abunda, para así poder pillar algo todo el mundo. Por otro lado, está el expresidente andaluz juzgado por no enterarse a donde iba el dinero público que administraba, ya le han condenado. Pero... ¿Qué ocurre con la antigua presidenta de la comunidad de Madrid? ha salido absuelta por los mismos delitos que su homólogo andaluz.
Definitivamente, no, no todas las justicias son iguales, a la de Madrid presuntamente se le ha debido de aflojar la venda, y ha visto que con ciertas personas no debe meterse. Decía Manuel Vicent en el comienzo de un artículo en el País: "Un fantasma recorre el mundo: es el fantasma de la resignación..."