|
La encontró en internet | | Cuentos y relatos globales. 27.02.24 | | ¿Sabes que es la internet? Kilómetros de distancia; mis ojos sin tus ojos y mi boca sin tu boca@hot mail.comEscribe; Walter Pimienta.- Todo inició con una fácil exploración rutinaria en Internet. Lo acostumbraba a diario y nada era asombroso: lo normal, amigas y amigos de cuando estudiaba, vecinos y vecinas que quedan de amigos, excompañeros y excompañeras de trabajo; responder algún mensaje familiar. Se le hacía usual… además de algunas consultas en Google sobre literatura, libros, revistas, periódicos y música. Ese día él se acordó de “M”, un enamoramiento o cortejo de cuando estudiaban juntos el bachillerato. Abrió el navegador, escogió la página – “Google es muy bueno para esto-, le dio al celular la opción buscar; escribió el nombre y, la foto, después de 50 años de no saber absolutamente nada de ella, ocupo toda su atención. | Sintió la misma extraña y repentina sensación de aquel momento en que la vio por primera vez, el mismo impulso, el mismo estímulo…Aún le gustaba. Aún la apetecía y atraía.
Había perfiles homónimos; pero la foto le confirmaba: era “M”. Y quiso saber algo. ¿Dónde estaba? ¿Qué había sido de su vida? Indagar un poco, eso quería pero una mezcla de timidez y apocamiento se lo impidió.
Su teléfono estaba lento; problemas de cobertura. Lo cerró y comenzó a fantasear un poco…Debía estar casada, con hijos y hasta nietos…Ella y su uniforme de cuadritos azules y grises, su faldita de campana, su blanca blusa entallada con piquitos de paloma asomados a la altura de los senos, su cabello recogido con cola de caballo, sus zapatos escolares con medias blancas a media pierna.- se decía.
Volvió a prender el celular, quería escribirle y el letrero de “ cargando la página” no le dejó. Tenía temor.
Él estaba lejos, en otra ciudad. La veía hermosa en la foto. Tenía la belleza concentrada de su madurez de modelo…Y aquella cara de inocente niña cuando en el colegio, en la semana cultural, en el concurso de canto, de Gigliola Cinquetti cantara “No tengo edad”…Y allí su perfil diciendo su nombre y los detalles de en qué universidad había estudiado, dónde vivía, su número telefónico de contacto, su fecha de nacimiento y otros datos.
Él se perturbó, se sacudió del alma. En ese instante, se había fijado en ella con el corazón pero se quedó con la congoja de no habérselo dicho nunca y en las letras sentidas de una carta extraviada y que mal enviada, fue recepcionada por su padre.
Tres días después la llamó. La internet hizo el milagro…eran kilómetros de distancia; sus ojos sin sus ojos, su boca sin su boca@hot mail.com…Sí, la internet hizo el mágico milagro. Habló con la agonía del amor de mucho tiempo atrás. Visualizó la ilusión de su memoria. Evocó la historia de un amor no confesado agobiado por los recuerdos. Y por fin le reveló su verdad, todo con la temeraria advertencia de ser ahora, ambos, casados permitiéndose, desde esa vez, los dos, la andadura amorosa y clandestina de tomar el mismo camino por los años que les quedaran de vida…era aquel, el de ahora, un amor que se rentaba y se acariciaba con las palabras atravesadas con silencios pidiéndose besos…Sus historias actuales eran tristes explicándose los argumentos de lo que el destino y la fatalidad había hecho con ellos y sopesados los errores, sin tiempo para la tristeza, la internet los envolvió en un mental abrazo y treinta minutos de conversa ese día en que vaciaron cincuenta años de ausencia.
-Solo Dios sabe cuánto te quise- dijo él. -Nunca me lo dijiste- repuso ella. -Te lo digo ahora en presente: Solo Dios sabe cuánto te quiero. -Tienes que conquistarme de nuevo- contestó- y hubo una risa. -Ahora no sé si esto es una asunto de vida o muerte- comentó él. -De vida entre jóvenes-viejos. -Va a ser como morir de amor. Hay una canción que habla de eso. -¿Te la sabes? -Algo.
Él y ella, pudieron, hacía cincuenta años, haber sido un amor de cartas largas o de telegramas de una sola línea contado por palabras o explicado con esquelas perfumadas en tiempos de la “Telecom”….Ahora eran una pareja medio tecnológica que, gracias a lo tardío del amor, buscaban ventajas de la incorporación de las TIC en el envejecimiento. Dicho de otra manera: Los dos, torpes de dedos, buscan hoy en las tecnologías de la Informática y las comunicaciones, el conjunto de recursos, herramientas, equipos, programas, aplicaciones, redes y medios que les permitan la compilación, el procesamiento, el almacenamiento, y la transmisión de información que con video llamadas, correos de voz, compra de datos y escritura de textos, les sirven para decirse el uno al otro: Te amo. Buenos días amor. Un beso. Bendiciones. Feliz noche…
…Y la historia de esta historia dice que, acordado un viaje y acordado un día y una hora, en la calidez intima de un sitio, él un día fue a verla….Y la historia de esta historia dice que le limpió los labios con sus labios y que fue suyo sin exigencias el prestigio que le quedaba a su virginidad de ayer…besó la rosa de su amor. Y se amaron a la antigua en una sola respiración…Paloma impávida y asustada por la clandestinidad ella hecha toda…
-¿Y hasta cuándo me amarás?- -Mi amor por ti no tiene un hasta cuándo- le contestó él y agregó: No va a faltarte nunca…En dos días viajo pero me tienes en presente…me encuentras cada día en internet…Este amor de viejos, es asunto de Dios… Y otra vez la abrazó…
Dominaron el temblor de sus dedos y, después de un beso, él recalcó: -Dios lo entiende.
La miró como la miraba en los recreos del colegio y le dijo
-¿Sabes que es la internet?
No le dio tiempo a cualquier respuesta.
Y esto se contestó:
-Kilómetros de distancia; mis ojos sin tus ojos y mi boca sin tu boca@hot mail.com Anímese la lectura con este enlace https://youtu.be/VKWrLG7BWqo
|
|
|
| <-Volver |
|
|