Este lunes queremos dar nuestro más amargo café a la concejala de bienestar social por su extremada torpeza y su total falta de sensibilidad hacia familias de este pueblo. Pensamos que, tras el escrito lanzado por Antonia Garrido en el día de ayer, esta Sra. debería pensarse muy seriamente si está a la altura del cargo que ocupa, y si es la persona idónea para la responsabilidad que ostenta. Si en breve no sale a la palestra pidiendo disculpas a este matrimonio por su metedura de pata, entenderemos que no es la persona más adecuada para llevar la responsabilidad de los servicios sociales de este municipio y su dimisión debería ser inmediata. Antonia, nos conocemos desde hace más de diez años, y si alguien merece en este pueblo el premio de Mister Simpatía ese es Antoñito. Ramón Guanter
|