
Cuando estos últimos días hablamos de libertad, os traigo un documento de Xuan Cándano de la Revista ATLANTICA XXII, donde nos presenta el sentido de la libertad de la que se nos llena la boca muchas veces, pero no hemos penetrado en el interior de ella por el miedo a comprometernos con este mundo insolidario que estamos viviendo estos días.
“ No hay palabra de la que se abuse tanto como libertad. Los dictadores la tienen siempre en la boca. Con la libertad de la que alardeaba Franco la gente hacía chistes, como aquel que explicaba las razones por las que España era una, grande y libre, gracias a las quinielas.
–Una porque no hay otra, grande porque caben hasta los americanos y libre porque puedes escoger entre 1, X y 2.
En su famoso viaje a la URSS en 1920, Fernando de los Ríos volvió horrorizado con aquella interrogación que le espetó Lenin, que hizo que intelectuales como aquel profesor de la Institución Libre de Enseñanza abrazaran al socialismo y aborrecieran al comunismo, intuyendo el totalitarismo que traía.
–¿Libertad, para qué?