|
|
Crónicas de malaka.es Noticias del
12 de Noviembre de 2016 |
| |
Mis amigas las plantas Mandrágora
| | Francisco Solano Rios. 12.11.16 | Ampliar |  Esta es una hierba de hojas grandes de márgenes ondulados que lucen un espléndido color verde oscuro, tratándose de estas y sus tallos son caducos y de acción postradas puesto que los mencionados tallos y hojas permanecen a ras del suelo en forma de roseta, pero la permanencia de sus raíces en forma de tubérculo es por la que esta está considerada como una planta de condición peremne, en los terminales de los tallos de estas es donde tienen lugar sun pequeñas y preciosas florecillas que salen durante el otoño en forma de campánulas y que independiente de sus diferentes variedades pueden ser de color blanco, azules, violeta o blanco-violeta y son unas flores que desprenden aromas muy malolientes y sus frutos son unas pequeñas bayas que maduran durante el invierno, esta es una hierba muy toxica, y para mejor información pueden observar la foto adjunta la cual fue conseguida para este fin en las laderas nortes de nuestra vecina Sierra de Mijas. |
| La Asociación Torrijos 1831 en Consuegra, localidad donde murió el hijo del Cid Campeador | | Torrijos 1831. 12.11.16 | Ampliar | Asociación Torrijos 1831.- El denominador común que une a los integrantes de la Asociación Torrijos 1831, la búsqueda de la historia, ha llevado cincuenta de ellos hasta la toledana localidad de Consuegra, donde entre los molinos de los caballeros hospitalarios y su gran fortaleza de la Muela, han pasado momentos inolvidables. Muchos no lo saben, pero en plena llanura de la Mancha, tenemos la Rodas española: Consuegra. De orígenes muy antiguos, fueron los escritores romanos los que le dieron nombradía (denominada entonces Consabura), sufriendo las consecuencias de las guerras civiles, sobre todo en el asedio que la sometió Sertorio. Todavía hoy, las minas que se excavaron en aquel cerco, permanecen debajo de la población (especialmente en la zona del Matadero). Lo más singular de Consuegra, es donde se levanta su castillo, una crestería llamada el cerro de Calderico que sobre la llanura manchega emerge como un navío de gran tonelaje. Próximos a la fortaleza, trece blancos molinos de viento nos indican la historia que escribieron allí los caballeros hospitalarios. Más datos históricos para los lectores que nos siguen habitualmente, a continuación |
|
|
|