Soy de la opinión de que una sociedad carente de valores está abocada a la destrucción, o al menos a su transformación en otra cosa, aún no definida, aún sin nombre, en la que la convivencia estará permanentemente amenazada.
Los llamados valores son, casi diría que han sido, una serie de conceptos básicos de respeto a uno mismo y al prójimo que han permitido un desarrollo social ordenado y en paz. Incluyen elementos como respeto, honor, solidaridad, honestidad, honradez, generosidad, equidad, justicia, o esfuerzo; todos ellos compartidos en general por cualquier pensamiento o sentimiento religioso, que además añaden otros, que omito conscientemente, no menos contundentes.