*No sabemos si los males del mundo tienen remedio hasta no ir a la botica así sea por “Dioxogen”, Mercurio Cromo” “Violeta de Genciana” y “Merthiolate”…Escribe Walter E. Pimienta Jiménez.- Preocupada porque el pueblo carecía de una botica, “la Niña Merce” un día, después de leerse de “pe a pa” durante mes y medio, y una por una, las 1.178 hojas de la trigésima quinta edición del “Formulario Práctico de Terapéutica y de Farmacología que escribieran en 1916 los doctores españoles M. Loeper y Ch. Michel, impresa por la “Editorial Bailly-Barlliere, S.A., documentado vademécum que adquiriera en viaje especial que hiciera a la ciudad de Cartagena, y con el cual aprendió a recetar y a preparar medicamentos oficiales y magistrales que los médicos locales, Arango y Torrenegra, formulaban a sus pacientes, y luego de comprar toda una suerte de medicamentos, mixturas, implementos, amén de vitrinas, mostradores, frascos y una pequeña y llamativa balanza de platillos con sus pesas por gramos , con certificado de negocio ajustado a la Ley del Timbre Oficial, en su casa de la Calle Grande, con bombos y platillos instaló e inauguró su farmacia: “La Farmacia de la Niña Merce”.