Asociación Torrijos 1831.- Hace doscientos diez años, el genial pintor español Francisco de Goya comenzó a realizar la serie de sus ochenta y dos grabados, titulados "Los desastres de la guerra", que evocaban en todo su horror y drama la Guerra de la Independencia (1808-1814), en nuestro país. Se inspiró en todo lo que observó en su viaje a Zaragoza en el primer año de la guerra. Entre el 15 de junio y el 14 de agosto de 1808, la ciudad aragonesa, mandada por el general Palafox, había sufrido su primer asedio por parte de los franceses, resistiendo todos los asaltos con un durísimo coste para la población. En octubre de ese mismo año, Palafox invitó a Goya y otros artistas para que, viendo el estado ruinoso en que había quedado la ciudad del Ebro, pudieran plasmarla en sus obras. Goya "retrató" en su mente todo lo que vio durante el viaje y, también, el horror de las huellas que mostraba la propia capital maña, de la que tuvo que salir antes del 20 de diciembre, pues Zaragoza fue sitiada de nuevo por los franceses. Ahora, con sencillez, pero con un carácter recordatorio, desde la Asociación Torrijos 183 evocamos esa efeméride, gracias al arte fotográfico de nuestro compañero Pepe Cano, y la aportación del también compañero de colectivo, Paco Gómez Ramos, dando rostro a Francisco de Goya y Lucientes, con su singular y perspicaz mirada, llevándonos al alma del genio aragonés de Fuendetodos. Más datos para los lectores que siguen nuestros artículos, a continuación.