
El libro del filósofo Karl Popper 'La Miseria del Historicismo' marca un hito en las investigaciones sobre el denominado destino histórico. En esta obra el pensador vienés niega rotundamente que pueda haber una predicción del curso de la historia humana.
Es evidente que se pueden buscar influencias que condicionen en cierta medida el desarrollo de los acontecimientos, pero de una manera limitada y no absoluta. De hecho, Popper refutó el historicismo por razones estrictamente lógicas. Los conocimientos humanos crecen y, por tanto, no podemos saber de una manera científica cómo será el futuro. En consecuencia, no se puede hablar de una historia teórica al igual que se pone el énfasis en la física teórica.
Como escribe Popper «No podemos anticipar hoy lo que sabremos sólo mañana». El historicismo como tendencia filosófica se manifiesta en las ideas de Benedetto Croce y Leopoldo von Ranke. También en la filosofía de la historia de Vico aparece claramente un planteamiento historicista desligado del cartesianismo.