
Cientos de personas refugiadas sirias cuyos permisos de residencia han sido revocados por las autoridades danesas corren el riesgo de sufrir tortura, desaparición forzada y detención arbitraria si son obligadas a volver; así lo ha manifestado Amnistía Internacional.
Al menos 380 personas refugiadas —incluidos menores de edad— han sido informadas por el Servicio de Inmigración danés de que tendrán que volver a Siria ya que Dinamarca considera que Damasco y sus inmediaciones son zonas de retorno seguro. Se ha cancelado su condición de beneficiarias de protección temporal y, en consecuencia, su permiso de residencia. Muchas aún están en espera de la decisión final sobre su caso en apelación.
Amnistía Internacional tiene entendido que ya se ha pronunciado una decisión final sobre los casos de 39 personas, por lo que corren peligro de ser deportadas en cuanto Dinamarca restablezca relaciones diplomáticas con el régimen sirio.