
Es más que incuestionable que los seres humanos nos vemos reflejados en nuestros semejantes en muchos aspectos.
En algunos casos de forma negativa y en otros de forma positiva.
Sin embargo hay una cuestión que siempre me ha intrigado y que ha sido objeto de reflexión por mi parte en innumerables ocasiones y se trata de la razón por la cual los seres humanos culpamos a los demás con tanta facilidad de las cosas que no nos gustan o simplemente que destestamos de nosotros mismos.
Las causas por las que culpamos a los demás de nuestros propios fallos, puede ser porque sentimos inseguridad, porque nos han educado de esa manera en las escuelas o en los hogares o porque tenemos una personalidad muy quisquillosa y crítica y la crítica no es bien recibida por nosotros mismos y por tanto cargamos ese peso en otros seres para sentirnos más aliviados de nuestra carga.