
La organización ecologista insiste en la necesidad de gestionar nuestros montes, masas forestales muy vulnerables debido a las olas de calor y sequías agravadas por el cambio climático
Greenpeace está realizando un seguimiento de los diferentes incendios y recuerda a los medios que tienen a su disposición recursos y personas expertas para portavocías
Madrid, 19 de julio de 2022.- La actual crisis climática y de biodiversidad explica la evolución de los incendios hacia episodios más peligrosos, rápidos e incontrolables, ya que es responsable de la subida de las temperaturas, el incremento de olas de calor y del agravamiento de los períodos de sequía, que tienen como resultado la sequedad del suelo. Estamos ante un territorio más caliente, más seco, más inflamable y más abandonado.
La temporada de riesgo de incendios se está ampliando, según la Agencia
Estatal de Meteorología (AEMET) y diversas investigaciones, como la
última del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que
concluye que el número de días con riesgo extremo de incendios ha
aumentado en todo el mundo y se ha duplicado en la cuenca mediterránea
en los últimos 40 años. Los incendios son una prioridad, lo que debe
traducirse en inversión en nuestros montes y en el medio rural, y en
que la sociedad en su conjunto perciba los incendios forestales como un
problema social y ambiental.