El alcalde defiende la medida por “necesidad”, debido al incremento de precios y la aplicación de directivas de la UE, y para garantizar la estabilidad presupuestaria y la sostenibilidad de los servicios públicos El Pleno del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre ha aprobado de forma definitiva, en su sesión ordinaria de este viernes, correspondiente al mes de octubre, la actualización de un total de cuatro ordenanzas fiscales: tasa por prestación del servicio de gestión de residuos domésticos municipales (basura), impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana (Plusvalías), impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO) y el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles), tras haber desestimado las alegaciones presentadas por el Grupo Socialista. Igualmente, se han aprobado de manera provisional la actualización de las tasas de agua y saneamiento.
La medida se traduce en la modificación de los tipos de gravamen que se utilizan para calcular las cuotas tributarias, con la finalidad de garantizar la “sostenibilidad en la prestación de unos servicios públicos de calidad”, tal y como ha defendido el alcalde, Joaquín Villanova. Tanto el regidor como el concejal de Economía y Hacienda, José Manuel de Molina, han hecho hincapié en que se trata de unas actualizaciones “necesarias” para asegurar la estabilidad presupuestaria y afrontar los costes de la gestión diaria del Ayuntamiento, “que no han parado de subir”. “Es una actualización equilibrada, proporcional y responsable”.