
Doce años después de las medidas de austeridad que dejaron temblando el sistema sanitario, y con una pandemia de por medio, el gasto público sanitario solo se ha incrementado un 5% respecto a 2009, frente al 27% que ha subido el gasto sanitario privado.
La principal razón indicada por las personas que contratan seguros privados es evitar las esperas, que en atención primaria superan los dos días en el 73% de las peticiones.
Madrid.- Amnistía Internacional ha llevado a cabo un análisis del gasto sanitario en el que lamenta que en doce años (de 2009 hasta 2021, últimos datos publicados por el Ministerio de Sanidad) el gasto sanitario público solo se ha incrementado un 5%, frente al 27% que ha crecido el gasto sanitario privado. El Sistema Público de Salud enfrentó la pandemia en una situación de gran fragilidad, pues había perdido, en 2019, un 6% de gasto sanitario público frente a 2009. Aun con la presencia de COVID-19 todavía muy fuerte, en 2021, el gasto sanitario público se vio reducido con respecto al año anterior en un 1,44%. Amnistía Internacional alerta de que si bien podría ser difícil mantener el nivel de inversión de la pandemia, las administraciones no deben iniciar una tendencia de descenso en la inversión. Por comunidades, Castilla y León, La Rioja y la Comunidad de Madrid, fueron las que más inversión perdieron en 2021 (un 6,4%, 3,4% y un 3,3% respectivamente) y, frente a ellas, solo la Región de Murcia y Canarias incrementaron la inversión en un 2 y un 1,3%.