
Desde que ocupó Crimea hace 10 años, Rusia trata de alterar la composición étnica de la península y reprime a las comunidades ucraniana y tártara crimea, ha manifestado hoy Amnistía Internacional en una nueva publicación cuando se cumplen diez años de la anexión ilegal de la península ucraniana por parte de Rusia.
“Rusia intenta sistemáticamente erradicar las identidades ucraniana y tártara crimea a base de interrumpir, restringir o prohibir el uso de las lenguas ucraniana y tártara crimea en la educación, los medios de comunicación, las celebraciones nacionales y otros ámbitos de la vida diaria, además de perseguir las prácticas religiosas y culturales que no se ajustan a las avaladas por Moscú. Asimismo, traslada por la fuerza a la población crimea y la reemplaza con personas rusas”, ha declarado Patrick Thompson, investigador de Amnistía Internacional sobre Ucrania.
“Rusia debe cesar sus prácticas destinadas a reprimir y erradicar las identidades no rusas en los territorios ocupados, así como poner fin a las violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos.”